Aquellos dias en los que salía el sol de tu sonrisa
quedan tan lejos como las largas lunas del invierno,
Intentando llenar tus ausencias con fotografías.
Qué lejos quedan los abrazos y las miradas cómplices.
Qué lejos quedan ya las sorpresas de los distintos tiempos.
Qué lejos quedan ya esas fotografías donde se detuvo todo.

Daría mi vida entera por volver a la noche de los tiempos
en las que todo se deshizo en partículas imperceptibles
Donde, antes que nada, era tuyo sin que lo supieras
y tú nunca fuiste mía.

No hay dia que pase en el que no lo recuerde como si fuera ayer.
Un ayer que fue mejor que hoy y que quizá mañana,
Una y otra vez revolotea el recuerdo imborrable de tu ausencia
una y otra vez se me clava tu olor bajo mi piel.

Ya nada me consuela en esta noche incandescente.
No será nada igual. Las farolas seguirán iluminando,
los coches rasgando la noche con sus focos,
la gente caminando absorta ensimismada.
pero mi vida… Mi vida no volverá a ser la misma.