Un sí, un mi, un sol. Hacen que sufra.

La música de la desconfianza suena en mi interior.

Palabras que todo lo destruyen, como bombas nucleares.

Un yo menor, ni la sombra del que fue. Ahora ya es distinto.

Intento que el acorde sea mayor.

En la comparación siempre salgo perdiendo. Ya no me importa.

Describo situaciones cotidianas que pronto serán humo,

o cenizas, o arena del desierto del Sahara.

Sentirse una partícula en el universo a veces no es tan malo.