Tengo cien mil amantes

y una botella de whisky encima de la mesa,

Un cuaderno,

un lápiz

y mucha poesía.

Tengo cien mil amantes

en una hoja color beige,

un lápiz amarillo y negro

y versos asonantes.

Tengo cien mil amantes

y todas de mentira.

 

Entonces cruzarán las calles

desfigurando el tiempo,

Versando las baldosas

donde escribía aquellas palabras

que nadie leerá nunca.

Entonces se abrirán las ventanas

y canciones eternas se posarán en mi oído.