Estoy
cansado
de ser
un funcionario
de la vida.

De pasar
por ella
de 8 a 3
en horario
intensivo.

De ser
espectador
de todo,
sin ser
protagonista.

Estoy
cansado
de los dias
más grises
(los que
no tengo
tu sonrisa).

De pensar
que no
puedo
hacer
nada.

Estoy
cansado
de perderme
lo mejor.

Pero
no me canso
de intentar
hacerte
sonreir.