Mi compañero César Rodríguez  tiene una teoría muy particular llamada Teoria del asistente: Alguna vez hemos sido asistentes en algun momento de nuestra vida con alguien. Hemos hecho lo que han querido y han hecho lo que han querido con nosotros también, y es que es cierto. Muchas veces nos dejamos llevar por los sentimientos y nos “esclavizamos”, yo el primero, por la otra persona. Quizá sea una tendencia para hacer que la otra persona se sienta mejor o más importante. Ahora creo que es un error. No hay que colocarse debajo de nadie para ser feliz, sino a la misma altura, y si en algun momento nos colocamos debajo, que sea para levantar a la pareja, porque el camino del amor es largo y no está exento de malos momentos.

Así, llegados este punto y despues de mucho cavilar, sostengo que no se debe ser asistente más que lo justo y necesario. Y luego mantenerse cada uno integro, puesto que para mí. el amor no suma 2. Suma 3.

Muchas veces nos enamoramos de alguien, pero hay cosas q no gustan y pretendemos cambiarlas…

La explicación es bien sencilla: Desde mi punto de vista, una relación debe ser una suma de cada uno y de un espacio de común o de intersección. Es decir, 1 + 1 + 1. El tercer elemento es el denominado espacio común, de tal manera que, cuando se acabe la relación (si es que acaba), se siga siendo la misma clase de persona que se empezó. Evidentemente esto es pura teoría, porque siempre que se mantiene una relación se cambia, se aprende, se transforma. Pero hay cosas que se mantienen, y eso es a lo que me refiero. Por ejemplo, en muchas parejas, la chica normalmente por tradición, viste mejor y “sugiere” al novio un pequeño cambio de imagen, que no siempre es beneficioso, simplemente por el hecho de que lo tenga todo a su gusto.

Muchas veces nos enamoramos de alguien, pero hay cosas q no gustan y pretendemos cambiarlas… eso es un error, creo yo. Vale que se pueden matizar cosas para que el funcionamiento de la maquina de la pareja funcione con soltura, pero pienso que en un momento dado, esa transformación camaleonica que sufrimos o sufre nuestra pareja, en el fondo es malo porque se trata de un “sometimiento” a una personalidad.

Aqui os dejo la letra de una de sus canciones que viene a expresar esto de lo que hablo:

 

Colisión

(César Rodríguez)“Esta noche no he dormido por pensamientos profundos.

Anoche, yo y los amigos, arreglábamos el mundo.

Hablábamos de caminos que nos cambiaban el rumbo,

pero nos equivocamos porque, si no me confundo,

estar distantes es parecido a no estar juntos.

Los años fueron pasando, tantas noches como días,

y aún seguíamos bajando para tomar unas birras.

Alguno encontró trabajo y aparecieron las tías,

y tranquilamente hablando, prometimos a escondidas

no separarnos, practicando la teoría.

¿Y ahora a quién vas a engañar?

Ahora que has desaparecido,

ahora que dices no tener tiempo para ver a los amigos.

No eches la culpa a la novia, ni al trabajo que has tenido,

sólo tú eres el culpable de traicionarte a tí mismo.

¿Y ahora a quién vas a engañar?

Y, poco a poco, en nosotros se hizo presente tu ausencia,

ahora apareces a veces pero con cierta impaciencia.

Y se te ve por los bares preparándote a conciencia,

hablando de ley de vida, haciendo acto de presencia,

y pretendiendo inventar una coherencia.

Después de tanto reírte de la que ahora es tu chica,

y de dejar de gustarte el deporte que practicas,

te veremos en los sitios a los que tú nunca irías.

Por mantenerla contenta se hundirá lo que predicas,

siendo asistente, tú siempre harás lo que se te pida.

¿Y ahora a quién vas a engañar

Ahora que has desaparecido,

ahora que dices no tener tiempo para ver a los amigos.

No eches la culpa a la novia, ni al trabajo que has tenido,

sólo tú eres el culpable de traicionarte a tí mismo.

¿Y ahora a quién vas a engañar?”