Si parecen mis pupilas dilatadas
Por el brillo de tus ojos son, sin duda,
las tormentas de Pandora desatadas
Las causantes de mi alma tan desnuda.

Desarmado, me dejas las atadas
Confesiones de paz de mi locura
Que ocurre cuando surcan tus miradas
Mis pupilas, quizás riesgo y altura.

Me rindo a tu sonrisa delicada
Al frío de tus manos delirantes
A olor de tu piel azucarada

Me rindo a tus labios tan brillantes
como el humor que muestras descarada
como el valor de tus ojos fascinantes.