Quiero ser tu somier a cuatro patas
Y tu colchón para cuando rendida
Descanses, corazón, duras batallas,
Un edredón si el frío te castiga

Mi dulce bien, te ofrezco cabalgatas,
una mansión de luces encendidas
unos “reyes” eternos, mil piñatas
una playa de mar, dulce Cristina

Yo no quiero poción, ni medicinas
no quiero una cura que me salve
de tus besos, tus miradas y caricias

Yo quiero ser, mi amor, quien se derrame
por tus valles, montañas y colinas
y de cálidos besos inundarte.