El tiempo es relativo, es una mera construcción mental para poder tener algo a lo que agarrarnos. Si no hubiera tiempo… todo sería un desastre, no tendríamos ninguna referencia, o quizás sí, pero sería muy vaga. En estos dias de ajetreo mi tiempo vuela como un águila feroz y todo me sobrepasa. Los exámenes ya están aquí. El trabajo sigue estando y por suerte empiezo a tener cada vez más. Por esa regla de tres, cada vez tengo menos tiempo, ya no para estar tranquilo, si no para poder descansar. Estos dias estoy faltando a clase porque no doy a basto, estoy metido en tantos fregados que no me puedo permitir el lujo de dejar nada… Estas semanas prometen ser bastante duras, exámenes, viajes, trabajo… y el verano a la vuelta de la esquina. Sé que tengo que estudiar y no me queda otra. Sé que tendré que estudiar en verano y también el sacarme el carnet.

A veces mi vida va más rápido de lo que puedo asumir y, aunque en ocasiones no me disguste, en otras puedo asegurar que es un verdadero caos. Me gustaría tener más temple, más organización, más madurez en todos los sentidos. Porque a veces no veo las cosas como debería, con perspectiva. Sé dónde quiero llegar, y también sé cómo puedo hacerlo, pero a veces el camino es largo y dificil, y la presión y la angustia vienen desde muy diversos lugares, empezando por mí mismo.

El perdedor

“y el siguiente recuerdo es que estoy sobre una mesa,
todos se han marchado: el más valiente
bajo los focos, amenazante, tumbándome a golpes….
y después un tipo asqueroso de pie, fumado un puro:

<< Chico, tu no sabes pelear>> me dijo.
y yo me levanté y le lancé de un golpe por encima
de una silla.

fue como una escena de película y
allí quedó sobre su enorme trasero diciendo
sin cesar << Dios mío, Dios mío, pero ¿ qué es lo que
te ocurre?>> y yo me levanté y me vestí,
las manos aún vendadas, y al llegar a casa
me arranqué las vendas de las manos y
escribí mi primer poema,
y no he dejado de pelear
desde entonces.”

Charles Bukowski