Estos meses atrás se ha levantado una gran polémica con respecto a la ley del aborto para menores. Supuestamente una chica menor de 18 años puede abortar sin el consentimiento expreso de sus padres. La sección feminista de este país declara que eso es una cuestión meramente personal, que su cuerpo es suyo y hacen con él lo que quieran. Al otro lado están los conservadores que lo consideran una aberración y en esa discusión andan unos y otros. Aborto sí, aborto no. Por un lado y pensando bastante mal, si hacemos un cálculo de lo que queda para las elecciones generales, dos años, me salen las cuentas. El tema de la crisis ha afectado mucho a la credibilidad del gobierno de este país y necesitan votos, de cualquier manera. Ellos piensan: “Le damos la libertad de abortar, y seguro que nos apoyan”. Pero mi reflexión va más allá. ¿Por qué en vez de aferrarse al debate del aborto no se plantean unas nuevas vias? El aborto es solo el final de un proceso que debería tener unas medidas de planificación anteriores. En este debate del aborto no han entrado en juego los planes de educación sexual, métodos anticonceptivos, planificación familiar y demás cuestiones que son NECESARIAS. El aborto no debería ser cuestión de debate. Bajo mi punto de vista el aborto es una solución muy dura en determinados casos, pero antes de llegar al aborto hay que analizar todo lo anterior. Hay que analizar que este gobierto no está planteando las cosas de una manera correcta, tampoco la oposición. Se dedican a enfrentarse y a negarse constantemente sin darse cuenta de que los más perjudicados somos los ciudadanos. ¿Qué cuesta realizar una buena planificación sexual? En pleno siglo XXI hay tantísimos métodos anticonceptivos que es vergonzoso que se pueda seguir planteando lo del aborto… porque quien no se quiere quedar embarazada no se queda. Y no me vale eso de decir que mi cuerpo es mio y hago lo que me da la gana, porque hay en juego una vida, y antes de eso hay que pensar bien las cosas, que para eso somos una juventud preparada, con multitud de información y de conocimientos. La libertad no radica en hacer uno lo que le da la gana, si no de ser consecuente con sus actos. Póntelo, pónselo y dejemos de entrar en debates más que absurdos.