Tus ojos son dos lunas en Oriente,
tu piel es un oasis encendido
la miel de tu mirada el recorrido
de un mundo que seguro es diferente.

La frontera de tus labios indulgentes,
abarca de tu voz aquel sonido
que dulce y tierno sale despedido
cual música fugaz al continente.

Arabia tan casual como tu risa
Egipto la pasión más generosa
Europa la canción, la más precisa.

Tus manos el glacial que se divisa
el corazón caliente que rebosa
ternura de tu ser, que la improvisa.

Mariano Cuesta

17-03-2010