Después de varios meses sin escribir siento la necesidad de hacerlo de nuevo. Estos meses han sido muy convulsos social, política y económicamente. El país está en una situación cuanto menos delicada y el futuro no parece ser mejor, además empieza a aparecer una corriente peligrosa de “estás conmigo o contra mí”. Pudimos ver con el #15M que surgieron voces discrepantes del movimiento, intentando ningunearlo, como si ellos tuvieran la verdad absoluta y sin darse cuenta de que el movimiento #15M es una acción sana, de higiene política y de otros ámbitos. La democracia (en griego: gobierno del pueblo) requería una actividad semejante a la producida por el movimiento #15M. Los políticos no deberían ser más que los representantes del pueblo, por lo que se les presupone una alta capacidad de escucha y de empatía con el ciudadano. Pero nada más lejos de la realidad. Rubalcaba propone el escaño 351. Y yo me pregunto. ¿Acaso los 350 escaños restantes no son el pueblo? ¿Son otra casta? Creo que por fin este pais está a las puertas de madurar una democracia podrida y estancada durante treinta años donde los de arriba se reparten el poder sin ningún rubor, donde, por vergonzoso que parezca los de arriba se llaman a la cordura y al entendimiento para no perder la silla. Y mientras tanto la gente es más pobre, pierde su trabajo y tiene q irse de una casa, sin que el banco se apiade de él.

Y llegamos a estos dias calientes, tanto en lo meteorológico como en lo demás: La visita del Papa. Partiendo de la base que yo respeto todas las creencias, se ha instalado sobre todo en Twitter una “moda” por llamarlo de alguna manera, lejos de opiniones moderadas se pueden leer toda clase de barbaridades, de un lado y de otro. Pero lo que más me preocupa de todo esto es lo del Versus. Si tienes una opinión contraria a la otra parte parece que estás insultando, y nada más lejos de la realidad. Quiero dejar claro mi más profundo respeto a los fieles creyentes de buena voluntad, que se dedican a hacer mejor su comunidad, regalando su tiempo y su esfuerzo a hacer de este un mundo mejor, ahora bien. No concibo que en un tiempo de crisis como este, donde la economía se tambalea con un leve soplo de viento, donde por menos de nada te vas a la calle, si no lo estás ya, haya gastos de esta magnitud. Algunos dicen que no le cuesta nada al estado… y yo me pregunto si no sería más lógico el donar todo ese dinero a Somalia, donde la gente muere por menos de nada. Hacia ahí van mis críticas. Se supone que un religión que proclama valores de humildad, sacrificio, solidaridad… gasta semejante dineral en ver al representante de Dios en la tierra, mientras que en la otra parte del mundo los niños mueren de hambre. Es ilógico.

Decir también que estos dias de conflicto en Madrid sirven para tener en cuenta varias cuestiones. ¿Por qué ese interés de enfrentarnos siempre? ¿Acaso no se puede debatir desde posturas diferentes? Viene la policía e impone por la fuerza una defensa partidista a unos peregrinos que no tienen la culpa de nada. Pero tampoco la tienen los que no piensan como ellos. No se pueden sacar los tanques a la calle en un estado democrático. Hemos de ser conscientes de que el poder está intentando crear conflictos para desviarnos la atención y eso es lo que tenemos que evitar a toda costa, porque a pesar de todo somos personas y debemos llegar al entendimiento, escuchando y entendiendo al de enfrente.